PABLO FER.3 Corazones rotos
La radiante novia ingresaba triunfal y temerosa a la vez , al palacio del amor, dos torres gigantes son los centinelas sin voz de este acontecimiento inolvidable , la iglesia vestida de rosas blancas expresaban esa candidez brillante de los años en flor , los invitados y curiosos miran como atónitos el paso galante de la mujer que se aproxima serena al altar mayor , de la mano de su padre , orgulloso a ratos y tratando de esconder su corazón partido de saber que ya no estará mas en casa, solo sabe que es un buen hombre el dueños de las más grande de sus glorias , haber educado a una mujer de sociedad para hoy dejarla como tal , llena de ilusiones y esperanzas en formar una digna familia.
-Que dios te bendiga y te proteja hijita de mi vida , que siempre Dios te guie por el camino del bien y la sabiduría , que tu esposo sea el cimiento y el consuelo permanente de tu existencia , que dios te guarde hija mia..
Ojos que lloran, un corazón destrozado, un hijo que muerde la impotencia, la alcoba desordenada y, sucia, el olor al maldito cigarrillo, y la famosa botella de coñac en el suelo solo hablan de la noche bohemia de un hombre confundido .
El timbre suena son las tres de la mañana
Hijo abre la puerta es tu padre, vino bebiendo una vez más.
-Maldito desgraciado, solo pasas ebrio mira el ejemplo que le das a tu hijo .
-Cállate imbécil que sabes de mis problemas, buena para nada lárgate que has hecho por la casa, solo llorar.
Detrás de la puerta , sentado consumiendo su rabia , Ricardito escucha y siente que esas palabras se clavan como puñales de fuego en su joven corazón mientras mira taciturno la foto familiar donde sus padres ingresaban a la iglesia el día de su boda.
-Quiero largarme de este infierno , no puedo más…..
domingo, 24 de febrero de 2008
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